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Gesmodi: Las prácticas del vestir y el diseño como objetos de estudio

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las dinámicas  del cambio  social es uno de los horizontes de nuestro grupo. Con este fin,hemos encarado una investigación cuyo objetivo se dirige hacia la descripción y el análisis de una serie de transformaciones ocurridas en el campo de la moda y el diseño de la ciudad de Buenos Aires en los últimos treinta años, considerando el impacto de las mismas en los modos de interacción con otros actores culturales, políticos y económicos

     Esperamos contribuir a la sistematización  y a la comprensión del estado actual del campo disciplinario de la moda y del diseño en Argentina poniendo en diálogo experiencias que en distintas coyunturas históricas tensionaron sus fronteras y plantearon redefiniciones en su interior. Buscamos, asimismo, aportar elementos para la comprensión del modo en que se reproducen o transforman los sentidos sociales, a partir del estudio del rol específico de la moda y el diseño en las disputas por la producción y reproducción de visiones del mundo predominantes y “los intersticios por los que se generan prácticas y/o miradas con distintos grados de alternatividad” (Rubinich, 2010: 10).

2. ¿Cuáles son los objetivos de nuestra investigación?

Desde finales de la década de los 60 del siglo xx asistimos a un proceso de progresiva desarticulación de la moda –entendida como el sistema de cambio regular y periódico de la vestimenta y los accesorios asociados a ella–, con la consiguiente  pérdida de su lugar como reguladora de gustos, estilos y prácticas identitarias y de distinción.  Entre los procesos y transformaciones que provocaron  esta desarticulación  los más significativos se vinculan, por un lado, con cambios materiales y tecnológicos que obligan a establecer nuevos modos y ritmos de producción textil y nichos de mercado, y, por el otro, con cambios culturales y simbólicos  que sentaron las bases para la producción de subjetividades propias del llamado capitalismo cognitivo global. Baste con mencionar, a modo de ejemplo, los movimientos contraculturales juveniles que cuestionaron la lógica capitalista desde la crítica a las costumbres; la proliferación de los movimientos de guerrilla del llamado “tercer mundo”; la crisis del petróleo que signó la economía en los años 70 del siglo pasado; la digitalización y la aparición  de las nuevas tecnologías de la comunicación y la información; la emergencia del feminismo de segunda ola que criticó las articulaciones del poder en la vida pública y doméstica; la instalación –para el caso Argentino– de una dictadura militar que diseminó el terror como modo privilegiado de relación social y provocó el atomismo de la ciudadanía; el establecimiento de políticas de corte neoliberal que repautaron los roles del estado y del mercado, y la aparición de nuevas formas de subjetivación que tensionan, desarman y deforman la concepción humanista y moderna de sujeto.

     En el caso de Buenos Aires, fue clave para este proceso de reconfiguración del sistema de la moda la creación de la primera Carrera de Diseño de Indumentaria y Textil en la Universidad de Buenos Aires, en el año 1989. Tal como afirma la socióloga  Paula Miguel, la Universidad funcionó entonces como “motor del desarrollo de la disciplina, acelerando el proceso de institucionalización y autonomía del diseño de indumentaria como espacio específico de producción” (2013: 97). Partiendo de esta idea, nuestra investigación  propone focalizarse en fenómenos  y experiencias culturales que, desde nuestra perspectiva, son determinantes para comprender la legitimación del diseño de autor y la consolidación del diseñador de indumentaria como un nuevo tipo de actor que interviene de maneras diversas en el mundo económico y en los espacios culturales. El período elegido  va desde 1985 (año en que identificamos el surgimiento de experiencias estético-políticas que ubicamos como antesala de la figura del diseñador profesionalizado y las creaciones  de diseño de autor) hasta 2015 (año en que colecciones de autores referentes del diseño local presentaron prendas “sin género” y con nuevos textiles inteligentes). En este sentido, proponemos

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