Expediente

Página 71 de 189

De la Antigua a la nueva Compañía de Jesús: ramos para una herencia discursiva

Para Perla Chinchilla Pawling, profunda inspiradora de este ensayo


Partamos de Ignacio de Loyola. Situémonos en 1522 a orillas de río Cardener, cerca de Manresa en Cataluña. Estamos ante el momento de su conversión a una vida de religión. De su visión en Cardener, detengámonos en un singular registro que de ello queda: “si no hubiese Escritura que nos enseñase estas cosas de la fe, él se determinaría a morir por ellas, solamente por lo que ha visto”.1 Estas palabras –que recientemente apunta con mucha agudeza Enrique García Hernán en su excelente biografía de Loyola2 – son las que le fueron comunicadas a Diego Laínez antes de 1547. Éste las puso en su breve biografía titulada Carta de Lainez. Ahí, Laínez dice: “acuérdome acerca de esto de haberle oído decir al Padre Maestro Ignacio, hablando de los dones que nuestro Señor allí le hizo en Manresa, que le parece que, si por imposible, se perdiesen las Escrituras, y los otros documentos de la fe, que le bastarían para todo lo que toca a la salud, la noticia y la impresión de las cosas que nuestro Señor en Manresa le había comunicado”.3 Estas palabras después las retoma Polanco y las volvemos a encontrar en Cámara y Ribadeneira: “ita se fuisse a Deo illustratum in mysteriis fidei, ut etiam si tota scriptura et omnes libri sacri interciderent, tamen ex illo lumine se posse et mysteria fidei agnoscere et aliis tradere”.4

   Como podemos ver, los sucesores inmediatos del fundador de la Compañía de Jesús reescriben este episodio fundador de la vida Ignacio sobre la base de un “detalle” esencial: La Escritura, que en su suposición imposible, ahí ya no es negada. Incluso ella es reafirmada en la forma negativa: “si no hubiese Escritura”; La Escritura es –siempre en su suposición imposible– esencialmente pérdida.

 

1 Monumenta Historica Societatis Iesu, Monumenta Ignatiana, Fontes narrativi, I, p. 000.

2 E. Garcia Hernan, Ignacio de Loyola, p. 129.

3 Monumenta Ignatiana, Fontes narrativi, I, p. 162.

4 Monumenta Ignatiana, Fontes narrativi, IV, p. 000.


78 / Pierre Antoine Fabre

Página 71 de 189
Comentarios