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México ante la era de Trump: Desafíos y oportunidades • Examen

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César Vargas, primer abogado dreamer de Nueva York

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Cesar Chavez, activista estadounidense a favor de los derechos de los campesinos indocumentados.

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Antes de salir con rumbo a Tijuana, la viuda Teresa Galindo acudió por última vez a la catedral de Puebla. Rezó, como dos años antes lo hiciera por su finado esposo, pero ahora para pedir ventura en el largo

viaje que estaba por emprender con sus cuatro niños. Frenteaesaiglesia,ellaysuspequeños,dosniñasy dos niños, posaron para una foto, tomada en el que fue su último día en México. Tres de ellos visten uniforme escolar, pues Teresa los había sacado del colegio para emprender el trayecto cuanto antes.

El de cinco años, César Vargas, recuerda que así partieron hacia Estados Unidos, con su vida en la bolsa de plástico que sostenía su mamá. El primer objetivo: alcanzar a sus otros cuatro hermanos, los hijos adolescentes de Teresa que ya vivían en California “el sueño americano”, durmiendo en la playa, por carecer de techo y hogar.

Como tantos migrantes indocumentados, los cinco cruzaron la frontera de México con Estados Unidos por debajo de una cerca. Y ya en la Unión Americana siguieron hasta la Costa Este e hicieron de Brooklyn, Nueva York, el lugar para volver a empezar. Era 1990 cuando dejaron México, donde a veces únicamente tenían café y pan para comer. Mas la pobreza les seguía, y Teresa, para sacar adelante a sus ocho hijos, vendía comida, cuidaba niños ajenos y salía a las calles a recolectar latas que vendía para el reciclaje.

Aunque analfabeta, o quizá por lo mismo, “cuando estábamos chiquitos ella (Teresa, su madre) siempre nos decía: “en la familia tiene que haber un abogado y un doctor. Un doctor para cuidar a la familia y un abogado para pelear por la familia”, recuerda César. Y añade: “Eso siempre se me pegó, siempre se quedó en mi mente mientras crecía en los Estados Unidos; pero incluso antes. Recuerdo particularmente que la noche cuando cruzábamos la frontera mi mamá siempre me estaba agarrando la mano, como diciéndome: ‘César estoy aquí para cuidarte, estoy aquí para luchar por ti y protegerte’”.

Y luchar fue lo que hizo César cuando decidió continuar estudiando hasta cursar la carrera de Leyes en la City University de Nueva York (CUNY), a la cual buscó ingresar –lográndolo–, sin importarle su estatus migratorio de indocumentado. Mas una vez

 

graduado de la Facultad de Leyes de la CUNY debió continuar la pelea “para enfrentar las leyes que no sabían cómo decidir en un caso como el mío, de un dreamer mexicano que no tenía documentos y aun así quería ejercer como abogado. En esa pelea, ese litigio que seguimos, duramos casi cuatro años”.

En la víspera de que se cumplieron dos años en que el Tribunal Supremo de Nueva York determinó, el 3 de junio de 2015, que César Vargas fuera el primer abogadosinresidencialegalenNuevaYorkconlicencia para ejercer leyes en los tribunales de ese estado, y fuera admitido en la respectiva Barra de Abogados, IBERO entrevistó a este activista y líder migrante en Estados Unidos.

¿Cómo fue la lucha legal que sostuviste a lo largo de casi cuatro años luego de graduarte?

Yo ya había completado todos los requisitos para ingresar a la Barra de Abogados. Se necesitaba graduarse de la Escuela de Derecho, y ya lo había hecho; tener una probidad moral que aprobara el Comité del Estado, la obtuve; y presentar el examen de la barra, uno de los más difíciles del país, y lo pasé en mi primera vez. Entonces cuando ingresé mi aplicación para ejercer leyes en Nueva York el Comité del Estado no sabía qué hacer; lo único que me faltaba era la ciudadanía, pero ésta no era un requisito para ser abogado.

Ante esta situación inédita para la Corte –un caso de primera impresión–, algo nunca acontecido en la historia de Nueva York, el tema se deliberó. Refiere César Vargas: “No fue fácil. Tuvimos que solicitar apoyo del fiscal estatal, de políticos locales, de senadores y líderes comunitarios para argumentar en mi caso que el estatus migratorio no importa; lo que importa es que estés dedicado a cumplir la ley, estés dedicado a tus clientes y a representar a la comunidad”.

 

 
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