La corrupción como problema social • ágora

Página 32 de 50

54.png
   De acuerdo con la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental 2015 del INEGI, 50.9% de la población mexicana mencionó el fenómeno de la corrupción como uno de los problemas de mayor preocupación, sólo por debajo de la inseguridad (66.4%). Asimismo, según el Barómetro Global de la Corrupción 2013 de Transparencia Internacional, 88% de los mexicanos señala que la corrupción es un problema frecuente o muy frecuente, y la mitad de la población considera que la corrupción aumentó considerablemente en los dos años anteriores; en lo que concierne a las empresas en México, 44% reconoció haber pagado un soborno, lo que nos ubica tan sólo por debajo de Rusia en  

este rubro, con la diferencia de que en México únicamente el 2% de los delitos de corrupción son castigados, y siempre los que son cometidos por mandos inferiores.

   Actualmente se discute la creación del Sistema Nacional Anticorrupción, por medio del cual se busca coordinar y homologar las acciones y políticas en los tres órdenes de gobierno (federal, estatal y municipal) en la prevención, detección y sanción de actos de corrupción, lo cual representaría un avance significativo en la materia para nuestro país. En torno a este tema, nueve especialistas y personalidades de diversos ámbitos responden a la pregunta: “¿Cómo se puede resolver en México el problema de la corrupción?”.

 

 

55.pngTERESA GÓMEZ DEL CAMPO GURZA

Licenciada de Derecho por la Universidad Panamericana, se ha desempeñado como Directora General Adjunta de Vinculación Interinstitucional de la Secretaría de la Función Pública, donde actualmente es titular de la Unidad de Políticas de Transparencia y Cooperación Internacional.

 

 

 

Consolidar un sistema de rendición de cuentas

 
Estamos conscientes del problema que representa la corrupción en México y, por supuesto, del daño que genera en los distintos ámbitos de la vida pública. Bajo ese contexto, el Gobierno de la República ha enfocado sus esfuerzos a promover cambios estructurales de tipo normativo e institucional, acompañados de una gestión pública cada vez más transparente y abierta a la sociedad, donde además se promueve la integridad y una cultura de legalidad. Por una parte, las reformas constitucionales en transparencia y anticorrupción permitirán revertir   las debilidades y potenciar las fortalezas del actual sistema político y de gobierno en México, mientras que acciones en favor de la transparencia, el gobierno abierto, la mejora regulatoria, y aquellas que promuevan la integridad y la ética en ejercicio de la función pública, propiciarán una mayor confianza y credibilidad en nuestras instituciones. Con estas acciones se podrá incidir en la prevención, investigación y sanción de la corrupción y, con ello, consolidar un sistema de rendición de cuentas en nuestro país.
 
Página 32 de 50
Comentarios