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“Dios no existe”: algunos

aspectos sociales, religiosos y políticos

de la controversia sobre el mural Sueño de

una tarde dominical en la Alameda Central,

de Diego Rivera, en 1948

Harim Benjamín Gutiérrez Márquez

Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco

hbmarquez@correo.xoc.uam.mx, harimacademico@gmail.com

  fig.V4.art.tem.jpg
     

Resumen

En 1948 el mural de Diego Rivera Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central fue mutilado por un grupo de estudiantes católicos descontentos por la inclusión en la obra de la frase “Dios no existe” y la exaltación del escritor liberal ateo del siglo XIX, Ignacio Ramírez, El Nigromante. Este artículo examina brevemente  el contexto social y político que rodeó a ese incidente, así como las reacciones sobre él y las tomas de partido que se expresaron en la prensa local, sin olvidar el clima de intolerancia religiosa y política que se vivía entonces  en la Ciudad de México, impulsado en buena parte por el anticomunismo y la Guerra Fría, así como por el cambio en los valores de una sociedad en proceso de modernización, industrialización y urbanización.

     Palabras clave: Diego Rivera, mural, Alameda, ateísmo, intolerancia

Abstract

In 1948 Diego  Rivera’s mural Dream of a Sunday Afternoon in The Alameda Central was maimed by a group of Catholic students, unhappy about the inclusion in the work of the phrase “God does not exist”, and the exaltation of the nineteenth  century  atheist  liberal writer, Ignacio  Ramirez,  El Nigromante. This article briefly examines  the social and political context that surrounded that incident, and the reactions to it and the stances that were expressed in the local press,  without forgetting the climate of religious and political intolerance that existed then in Mexico  City, largely driven  by anticommunism and the Cold War, as well as the change in the values of a society in the process of modernization, industrialization and urbanization.

     Keywords: Diego Rivera, mural, Alameda, atheism, intolerance


1. El martillo de los Ludlow

fig.V4.cap2.jpgl viernes  4 de junio de 1948 los comensales cenaban en el salón Versalles del Hotel del Prado, en la Ciudad de México. La principal atracción del lugar era el mural de Diego Rivera, Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central, fresco donde figura una serie de personajes reales y ficticios representativos de la historia y las tradiciones  del país. A las ocho de la noche irrumpieron cerca de cien estudiantes de ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México (unam), quienes golpearon y sometieron a los vigilantes. Un joven rubio, Pepe Ludlow, subido en hombros de su hermano Ricardo, invocó al Altísimo, y con un martillo borró del mural la inscripción “Dios no existe”, sostenida por la figura del escritor Ignacio Ramírez, El Nigromante. A continuación, los rijosos se dieron a la fuga. Los vigilantes sólo pudieron detener a uno de ellos, el estudiante Carlos Guerrero Calderón.1  Tres días después, el cronista Salvador Novo visitó el lugar para ver el fresco mutilado, pero lo habían ocultado tras una tapia y no se veía nada, salvo “las mesas desoladas, como un escenario desierto después de una representación”.2

 

 

















1 Raúl Horta, “Estudiantes de Ingeniería borraron anoche la frase atea”, Excélsior, México, 5 de junio de 1948, pp. 9,15. “De nuevo en el romanticismo”, Tiempo, México, 11 de
junio de 1948, p. 6. Leticia Sánchez, “‘Yo borré Dios no existe del mural de Rivera’: Ludlow”, Milenio, México, 30 de agosto de 2009, www.milenio.com/cdb/ doc/impreso/8632752, consultado el 3 de febrero de 2013.

2 Salvador Novo, La vida en México en el periodo presidencial de Miguel Alemán, México, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes/Instituto Nacional de Antropología e Historia,
1994, p. 157.

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