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La familia y la educación musical como medio para la reconstrucción del tejido social: el Proyecto CEMIJAZZ

Introducción


Javier1 es un joven adolescente de una comunidad rural con poco más de 2 500 habitantes ubicada en la zona montañosa del centro del estado de Veracruz. Su población se dedica principalmente a las actividades agrícolas y ganaderas. Al igual que sucede en muchas comunidades del estado, la falta de oportunidades laborales hace que la población deba rasladarse a los centros urbanos con la finalidad de obtener recursos económicos para su subsistencia. La familia de Javier no es la excepción. Sus padres a diario se trasladan a la capital del estado, situada a dos horas de viaje en autobús. El padre es trabajador en la industria de la construcción y la madre apoya en labores domésticas.

  De acuerdo con la Secretaría de Educación estatal, la localidad donde vive Javier es considerada un centro prioritario en la atención a la problemática social de la población: violencia, depresión, suicidio, tabaquismo y alcoholismo, principalmente en los jóvenes. Las autoridades mencionan que la migración a Estados Unidos es una de las causas de la depresión y los suicidios. Aunado a esto se reportan frecuentes casos de agresión contra las mujeres, así como violencia intrafamiliar.

  Desafortunadamente, la situación social y económica de la comunidad donde vive Javier no es muy diferente a la de muchos de los pueblos rurales de América Latina y otras regiones, donde la pobreza, la exclusión, la violencia, la inseguridad y la falta de educación y oportunidades afectan la calidad de vida de sus habitantes y, en consecuencia, permean al tejido social. Al respecto, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (pnud) señala que la calidad del tejido social debe abordarse desde una perspectiva crítica, ya que estamos hablando de relaciones dinámicas y complejas entre individuos. Por ello, “el tejido social es aquí entendido como una relación entre un sujeto y su sociedad, un sujeto dotado de una capacidad práctica de autoafirmación, distinto de un sujeto meramente individualizado que no tiene elección y que se separa de su contexto” (Beck-Beck Gernsheim, 2003, citado por PNUD, 2006: 126).

 

  Desde esta perspectiva, incidir positivamente en el contexto de un sujeto es influir en el contexto mismo de la sociedad. Por lo general, la mayoría de las iniciativas que buscan detonar el desarrollo de los pueblos impulsa temas de educación, salud, acceso a infraestructura y servicios básicos, participación democrática y combate a la pobreza. Pero la realidad de muchos países latinoamericanos ha puesto en la mesa de discusión temas de seguridad personal, migración y combate a la creciente industria criminal, que ha venido limitando y deteriorando el tejido social.

 
  En comunidades como la que habita Javier parecería que el sentido propio del contexto social ha perdido su rumbo. Muchas circunstancias no son favorables para hacer posibles las acciones individuales o familiares que contribuyan a detonar el desarrollo de la comunidad. Más aún, la violencia y la pérdida de la seguridad personal han limitado muchas de las garantías fundamentales de los pobladores. Con esta perspectiva, es difícil hablar de posibilidades reales para el desarrollo de una ciudadanía activa, responsable y participativa que restaure el tejido social.

  Pero la educación puede y debe contribuir a hacerlo. En su propuesta del Plan Educativo Nacional,2 Narro (2012) menciona en el eje 2 la necesidad de “Promover una nueva escuela que sirva tanto para la formación, en su sentido más amplio, como para la articulación de la sociedad alrededor de actividades diversas y la reconstrucción del tejido social”. Para ello es necesario transformar la educación en sí misma, pensando no sólo en la transmisión de conocimientos inertes y descontextualizados, sino en la puesta en marcha y operación de proyectos autogestionados, originados por actores específicos en el mismo contexto social. De esta manera, repensar la educación implica contemplar que su labor sustantiva en el futuro será la formación de ciudadanos que habrán de contribuir a la reconstrucción del tejido social.

60 La familia y la educación musical como medio para la reconstrucción del tejido social: el Proyecto CEMIJAZZ
     Jordi Albert Gargallo y Sergio A. Galicia Alarcón. Didac 67 (2016): 59-66

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